Flat lay: reutilizando viejas técnicas de fotografía

Flat lay: reutilizando viejas técnicas de fotografía
Si bien ha existido desde finales de los 80, actualmente la técnica flat lay vive su época dorada. Su puesta en escena minimalista encaja a la perfección con los diseños web más utilizados por los ecommerce y cubre todas las necesidades de la fotografía de producto.

Se llama flat lay y es la tendencia por antonomasia de este año 2019 en la que han caído rendidas muchas marcas y retailers de todo el mundo. Pese a su antigüedad, la red social Instagram ha popularizado su uso en la actualidad. Esto ha pasado, en buena medida, debido al aumento de la fotografía DIY con dispositivos móviles.

A grandes rasgos, el flat lay es una especie de bodegón cenital. Es decir, una composición elaborada para mostrar un conjunto de objetos organizados en base a un concepto. Entre los elementos propios de esta técnica encontramos una superficie plana que actúa como fondo de la imagen y como mostrador de los productos. Habitualmente, se coloca en el centro el objeto principal, mientras que los otros se distribuyen a su alrededor para complementar o contrastar la imagen. Los objetos complementarios también se pueden utilizar para crear una atmósfera determinada que contribuya al mensaje que se quiere transmitir.

Flatlay

La composición es coprotagonista

Meticulosamente ordenados en ángulos paralelos de 90º, el flat lay suele dar como resultado imágenes simétricas y llamativas donde el objeto en cuestión es el protagonista de la escena. Aun así, en esta técnica las decisiones sobre composición de la imagen son de vital importancia.

El mundo de la fotografía flat lay se rige principalmente por la experimentación. Existen infinitas posibilidades de composición. A la hora de preparar la puesta en escena, el mejor consejo es dejarse llevar y probar qué funciona mejor para nosotros. Jugar con la textura, la paleta de colores y la organización del atrezo.

La opción más tradicional es aquella en la que los productos se colocan paralelamente y de forma organizada. Existen variantes que simplemente cambian el ángulo de la imagen, rotando ligeramente la toma hacia la derecha o hacia la izquierda. Otros estilos, en cambio, optan por un caos controlado, que da un toque informal a la imagen.  Se trata de crear una sensación de orden, pero evitando la rigidez.

Asimismo, también es posible potenciar el minimalismo de la imagen a través del espacio negativo. En este caso, el producto se sitúa en una de las esquinas del encuadre, cediendo mucho más espacio al fondo.

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Creativas, efectivas y de bajo coste

Entre sus principales virtudes se encuentran el bajo coste y la fácil realización. Existen pocas opciones más sencillas de presentar un producto y vender un concepto. En comparación con otras opciones de fotografía de producto, escoger el flat lay puede suponer un gran ahorro en producción y postproducción. Casi no se necesita escenografía, es altamente efectivo y puedes realizar las fotografías desde el teléfono móvil.

Además, son una opción muy atractiva. Hay algo innato en la atracción por el orden natural de las cosas. Psicológicamente el ser humano se siente atraído por la simetría y el orden. Se trata casi de una ley no escrita de la naturaleza, que en el caso de la fotografía de producto permite atraer la atención del cliente potencial.

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La versatilidad es otra característica inherente a la fotografía flat lay. Se trata de una opción óptima para cualquier tipo de ecommerce y para cualquier tipo de producto. Esto no ocurre con otras técnicas como el maniquí invisible, que se utiliza principalmente para moda y complementos. En este sentido, también es importante insistir en su versatilidad, en la medida que se trata de imágenes que pueden utilizarse tanto para redes sociales como para web.

Y, por último, pero no por ello menos importante, esta técnica permite transmitir un concepto tanto de estilo como de marca. Los detalles visuales influyen en el recuerdo que tienen los posibles compradores, de manera que contribuye a afianzar la imagen de marca. Sobre todo, entre los usuarios de redes sociales.

Además, influye en la compra de productos adicionales que también pueden aparecer en la imagen. En este sentido, parece evidente que el tipo de composición se presta a potenciar la venta cruzada o cross-selling. No solo presenta el producto protagonista, sino que lo acompaña de otros objetos de la marca que pueden inducir al cliente a aumentar su compra.

 

Optimización de Imágenes: calidad vs tiempo de carga

Optimización de Imágenes: calidad vs tiempo de carga
Las imágenes de alta calidad se han convertido en un elemento muy importante para los ecommerce. Sin embargo, este tipo de fotografías tan detalladas ralentizan el tiempo de carga de la web, consiguiendo que el consumidor abandone su acto de compra. En estos casos, es necesaria la optimización de imágenes para seguir ofreciendo la mejor experiencia al usuario.

En el mundo del ecommerce, poder mostrar tu producto con la máxima precisión es indispensable. De esta manera, los sitios web utilizan fotos para acercar el producto al comprador y que éste pueda hacerse una idea lo más fiel posible de lo que ofrecen. La fotografía de producto se convierte en un eslabón ineludible durante el proceso de compra. Si consigues ofrecer una imagen atractiva y visualmente bonita, estás mucho más cerca de ser comprado.

 

Aún y la importancia de las imágenes en la experiencia de compra, la realidad es que a mayor calidad de imagen, mayor peso, y por lo tanto mayor tiempo de espera en web. Un estudio publicado por Radware afirma que un segundo de demora en la carga web se traduce en un 7% de pérdida en conversiones, un 11% menos de páginas vistas y un 16% de descenso en satisfacción del consumidor. Así, los posibles compradores se cansan muy rápido de esperar y acaban desistiendo en su intención de compra.

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Esto supone un gran reto para los propietarios de negocios digitales: ¿cómo ofrecer la mayor calidad de imagen posible, sin renunciar a una alta velocidad de carga en web?

El SEO de buscadores como Google también tiene en cuenta la velocidad de carga de tu web, así que para conseguir aparecer en las primeras posiciones de los motores de búsqueda, la rapidez es indispensable.

Así, tanto consumidores como buscadores las prefieren rápidas (las webs). ¿Se incluye la tuya en una de ellas? Si no es así, te mostramos algunas ideas para conseguirlo.

Compresión de Imágenes

Los compradores valoran que las fotos sean grandes, de alta calidad, y sobre todo que permitan hacer zoom para captar todos los detalles del producto. Todas son características que disparan el tiempo de carga de la web. Pero tenemos la solución: diferentes aplicaciones y sitios web, como TinyPNG o Compressor.io son capaces de comprimir tus fotos, sin que esto suponga un detrimento en su calidad.

“Save for web” de Photoshop

Si eres usuario de Adobe Photoshop, la opción “save for web” (guardar para web) comprime tus imágenes directamente para que puedas hacer uso de ellas en tu sitio de internet. Además, esta opción te informa del tiempo aproximado de carga de tu fotografía y de su peso.

Escoge el formato adecuado (¿JPEG, PNG, GIF?)

Escoger el formato que más se adapte a tus necesidades parece fácil, pero cuando nos importa mucho la calidad, como es el caso, tendemos a cometer errores que aumentan el tiempo de carga del navegador. 

Los más utilizados son JPEG, PNG y GIF, pero para la mayoría de situaciones ecommerce, JPEG será tu mayor aliado. Este formato proporciona la mejor calidad con el menor tamaño de archivo. GIF no suele ser nunca una buena idea, ya que la imagen pesa mucho y no hay manera de reducirla. Intenta reservar este formato para thumbnails o imágenes decorativas, no de producto. PNG también es una buena alternativa ya que nos proporciona un tamaño de archivo extremadamente pequeño, aunque para conseguirlo los colores se distorsionen.

Utiliza una “content delivery network”

Una red de entrega de contenidos (Content Delivery Network en inglés) es una red de computadoras superpuesta que sirve como contenedor de copias de datos. Éstos están colocados en diferentes puntos de una red, lo que permite maximizar el ancho de banda. Al navegar por la web, el usuario accede a la copia de información que se encuentre más cerca suyo, en lugar de acceder al mismo servidor central, como sí sucede con las webs sin este servicio. Con el CDN evitas que se produzcan embudos en el servidor, y por lo tanto tu página web tiene una velocidad de carga más rápida.

NCDN - CDN

Este tipo de redes puede contener objetos web, objetos para descargar (archivos multimedia, software, documentos), aplicaciones, etc.

Se trata de una solución excelente para contener nuestras imágenes. CloudFlare o Amazon CloudFront ofrecen este servicio.

Pon a prueba tus imágenes

El objetivo de optimizar tus imágenes es aumentar las conversiones. Conocer qué tipo de imágenes atrae más a tus clientes es esencial para que consuman en tu ecommerce:

  • Pon a prueba el número de imágenes del producto por página: dado que el tiempo de carga es un problema, es posible que al reducir el número de imágenes en una página aumenten las tasas de clics y las ventas. Pero también es posible que proporcionar muchas imágenes por página (como diferentes vistas) mejore la experiencia del usuario y genere más ventas. La única forma de descubrir esto es probarlo.
  • Pon a prueba qué ángulos prefieren tus clientes: encuestar a los clientes acerca de lo que más les gusta al ver las fotos de los productos.

A través de estos consejos y aplicaciones podrás sacarle el mayor rendimiento a tus fotografía ecommerce y ofrecer una auténtica experiencia de usuario a tus clientes.